NO IMPORTA LO QUE TENGAS PARA DAR SI NO HAY NADIE DISPUESTO A RECIBIRLO
No puedes dar aquello que no tiene recepción.
Cuanta más receptividad hay para lo que tienes para ofrecer, más se amplía tu capacidad de dar.
¿Te has fijado?
Con algunas personas, en diferentes situaciones, es muy fácil expresar, abrir, comunicar… Con otras no lo es tanto.
¿Te ha preguntado por qué?
Porque la comunicación del dar y el recibir depende de dos.
Poco importa todo lo que tengas para dar si no tienes delante a alguien abierto a recibirlo.
Eso no significa que la persona que tengas delante no necesite recibirlo. Simplemente significa que en ese momento no está dispuesto/a.
Sencillamente, se lo niega a sí mismo.
No puedes dar lo que no quiere ser recibido.
Cuando estés en una situación así, sencillamente abandona. O sentirás como malgastas tu energía.
Guárdatelo para quien si esté dispuesto a recibirlo. De esa manera tu mensaje, tu amor, será verdaderamente productivo.
Mantente siempre abierto a dar y a recibir. Y aprende a distinguir en donde tu energía es necesaria y productiva y en donde no lo es.
A esto, entre otras muchas cosas, también se le llama Amor.
